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¿Cuánto y por qué vale un semental?

Ing. César S. Cantú Martínez.

Durante años los ganaderos productores de cualquier tipo o especie de animales domésticos han comprado sementales o ejemplares machos de la especie que crían para mejorar su producción, recientemente se ha hecho también a través de semen y de embriones en algunas de las especies que ya tienen desarrollado ese método de reproducción, pero ¿en qué se basan para seleccionar la genética que van a comprar y cuánto deben de pagar por esa genética?

Hace algunos años, cuando no se tenía mucha cultura de selección de animales, solamente se utilizaba el mejor que se tenía o el que se veía más bonito, más gordo, mejor conformado y en el peor de los casos se usaba el que se tenía.

Ing. César S. Cantú Martínez.
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Ing. César S. Cantú Martínez

Recientemente y no en todos los criaderos ya se cuenta con báscula, cintas de medir y algunos otros artículos que sirven para llevar datos de comportamiento de los animales y de esa manera saber qué es lo que producen sus padres y ellos mismos a través de ver el comportamiento de sus crías.

En el caso de los bovinos de carne las asociaciones de registro anteriormente realizaban pruebas de comportamiento de aumento de peso y conversión alimenticia de los becerros o toretes que se metían a este tipo de pruebas por 140 días o más obteniendo datos sobre su eficiencia en la conversión de kilos de alimento por un kilo de carne, el área del ojo de la costilla y su espesor de grasa, su condición física o características visuales entre otros datos, actualmente y por requerimiento de la SAGARPA están exigiendo datos de comportamiento como son el peso al nacer, el peso al destete, el peso al año, la altura del animal o talla al año de edad, la circunferencia escrotal, el área pélvica en la hembras, en fin una serie de datos sobre el físico del animal y algunos de su comportamiento como son los pesos, además de alguna información de manejo para poder analizar los datos entre animales de la misma raza y con el mismo manejo o hacer ajustes para corregir el manejo, la región, la alimentación, la edad de la madre, etc. Y poder hacer comparaciones entre los animales analizados y obtener información del comportamiento de sus padres, datos sobre su genética y las características que puede heredar.

Con estos datos se obtiene la Diferencia Esperada en la Progenie (DEP, o EPD en inglés) donde únicamente se comparan los animales que se están analizando con ellos mismos, o sea que ésta no es una referencia que se pueda comparar con animales de la misma raza analizados en años anteriores, en pocas palabras los datos que se obtienen de un semental en el análisis de los datos este año pueden ser muy diferente de los obtenidos el año anterior sobre el mismo animal, porque hay variación de acuerdo al número de crías que se analizaron de ese semental y el número de animales totales analizados, muy importante es tomar en cuenta un factor que se llama repetibilidad, o sea qué tantos animales se analizaron para ver qué tan confiable es el dato que nos arroja el análisis.

Definitivamente algo de información es mejor que nada pero no es la información que requerimos y la confiabilidad de los datos porque en los análisis que se hacen de los animales no hay suficientes crías o número de hijos del mismo toro o de la misma vaca para poder obtener datos confiables que nos garantice lo que ese animal nos va a heredar.

Lo que se requiere primero que todo es contar con información datos veraces de los animales que los criadores le proporcionen a las asociaciones y éstas los analicen correctamente, generando a través de métodos estadísticos y analíticos, un número mayor de datos para que se tenga mayor confiabilidad en la información que se genere o resulte del estudio de los datos.

Algunos países de Sudamérica requieren de datos de comportamiento para poder importar semen o embriones, si no cuentan con esta información no se permite su ingreso, desafortunadamente en México ese requerimiento de información no se aplica y muchas veces se importa genética a través de semen o embriones porque está barata sin saber qué es lo que nos vaya dar y si vamos a mejorar o retroceder en la calidad de los animales que producimos, esto ya se ha visto en algunas razas europeas donde se ha importado semen de animales que son campeones en exposiciones en el extranjero y que por consiguiente tienen muy bonita estampa o apariencia, pero que no dan leche, por ejemplo. O dan otro tipo de problemas que no se quieren, además de que el comportamiento de estos animales varía de acuerdo a la zona o región, así como al otro 50% de la genética de la cría o producto que es la vaca.

Burda la comparación pero es como hace 10 o 15 años que el ama de casa iba al supermercado o carnicería a comprar carne y al estar en la mesa comiendo decía “salió buena la carne, esta suave” o “salió dura la carne, no salió buena” y el costo era similar, o sea que no había consistencia en el producto, cosa que ya cambió, ya se tienen clasificaciones de calidad que van de acuerdo al precio o valor del producto, bueno esa es casi la situación que estamos viviendo con los sementales o el semen con el que se cubren las vacas, es un azar donde después de casi 2 años decimos “ese toro no dio bueno” o “qué buenas crías las del toro, pero sus hijas no dan leche”, en fin, debemos de buscar esa clasificación o información en los toros y/o en las vacas, recordemos que es muy costoso producir, lleva mucho esfuerzo, trabajo, costo y tiempo como para no hacer una buena selección de los sementales con los que debemos de mejorar nuestra ganadería, recordemos que la principal utilidad que vamos a obtener es el mejorar las hembras de reposición que a final de cuentas es nuestro inventario y son la fábrica de becerros, y son con las que nos quedamos en el hato.

De la información que tenga el animal sobre su comportamiento va a depender su valor, ya sea el valor del animal, o del semen o de los embriones que se oferten, hemos visto muchos casos donde el animal está muy bien comido y presentado, pero cuando lo ponemos a trabajar en el campo pierde toda la belleza y no hereda lo que tenía en apariencia, y por el contrario a veces un animal que tiene más carga genética y que no contaba con la preparación física produce mejores crías que el toro bien preparado físicamente. Debemos de pagar mejor o vender mejor un animal que cuente con buenos datos de producción.

México tiene una gran ventaja sobre muchos de los países del mundo con su buena condición sanitaria, también cuenta con muy buena genética en casi todas las razas de ganado, pero la desidia y la apatía de algunos de los criadores así como de las organizaciones no nos ha permitido desarrollar programas o sistemas para analizar los datos correctamente, para obtener la información que se está buscando de los animales. Datos de comportamiento reales y confiables es lo que les falta a los reproductores para que podamos participar más activamente en la exportación de semen, embriones y sementales.

cesarcantu@webtelmex.net.mx
agropek@prodigy.net.mx



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