En condiciones normales, cuando se produce un aumento de grasa en el organismo, la Leptina que se origina en los tejidos grasos, viaja por el torrente sanguíneo, llega al hipotálamo, el centro de recepción de señales y órdenes en nuestro organismo, y desde ahí nos hace saber que estamos satisfechos.
Lo que el científico concluyó también con este descubrimiento fue que en las algunas personas que padecen obesidad, puede ocurrir una de dos cosas: o no tienen el gen que produce Leptina o son resistentes a la secreción de esta proteína, ya que en ocasiones incluso la secreción en los obesos puede ser mayor que en los no obesos.
Este descubrimiento se realizó primero en ratones, después en el ser humano y recientemente se están realizando estudios en los bovinos, ya que se sabe que la Leptina tiene influencia también en la fertilidad.
En México un grupo de investigadores de la Universidad Autónoma de Chiapas están llevando a cabo una investigación relacionada con el gen en cuestión. Con la participación de productores de ganado de registro, están evaluando a diferentes razas para conocer cuál de ellas tiene mayor frecuencia del gen Leptina en su forma normal, mutada o heterocigota. Para comprender cada una de ellas, es necesario describir brevemente el proceso que se realiza en esta investigación: lo primero es tomar una muestra de sangre del animal, esta muestra es llevada al laboratorio en donde, de los glóbulos blancos y a través de un proceso como de 15 pasos que incluye lavados con etanol y agregación de sustancias químicas, se separa el ADN (ácido desoxirribonucléico) que contiene la información hereditaria de todas las células que permiten el desarrollo y las funciones de los organismos vivos.
Al ADN obtenido se le aplica una técnica de biología molecular conocida como Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR), la misma que se ha utilizado para identificar al virus de la influenza. Esta técnica consiste en duplicar el ADN con ciclos alternos de bajas y altas temperaturas. Al tener copias del ADN desde una sola, es más fácil para los investigadores identificar mucha información: virus, bacterias, enfermedades o funciones de los genes, entre otras.
De esta manera, al duplicar el gen Leptina, se ha observado que la Leptina normal es aquella cuyos genes de la cadena de ADN, producen citosina (CC), los animales con este genotipo son más lentos para engordar, comen menos durante el pico de lactancia y producen menos leche. Pero si en la duplicación, los genes producen coincidencias con el código timina (TT), serán animales que producen más leche y dan mejor calidad y mayor marmoleo en las canales. A esta forma de Leptina es a la que se le conoce como mutada. Por último, si al duplicar el ADN, se produce una combinación de citosina con timina (CT), significa que los animales pueden producir ambos tipos del gen Leptina y tendrán un comportamiento intermedio. La forma de la Leptina se conoce en este caso como heterocigoto. La duplicación de la cadena de ADN simula los genes que un animal recibiría de sus progenitores.
Según los investigadores de este estudio “los tres genotipos para la producción de Leptinas han sido encontrados en todas las razas bovinas, pero en diferentes proporciones y la identificación del gen Leptina (en su forma mutada), es una herramienta para hacer eficiente los sistemas de producción, ya que con esto, es posible predecir cómo un toro, una vaca o una vaquilla (y su progenie) utilizarán la energía y cuál será su potencial productivo. Es decir, se trata de una técnica que permite predecir el potencial productivo de un individuo desde su nacimiento”
El Maestro Alfonso de Jesús Ruíz Moreno y el Dr. Benigno Ruíz Sesma ambos docentes de la Facultad de Medicina Veterinarias y Zootecnia de la UACH, conversaron con Ganadero sobre la ejecución de esta investigación en el estado, la cual es la primera que se realiza sobre el tema en el país.
Hasta el momento tienen los datos de animales Suizo Americano en el Municipio de Villa Flores, en donde encontraron que el 21% de la muestra analizada tiene el gen Leptina mutado. En el caso de ganado de carne la frecuencia de los animales que tienen este gen es de 60%, pero también se estudiarán la raza Brahman, Simmental, Angus y Holstein. De acuerdo con los investigadores, los animales que poseen el gen Leptina mutado producen de un 10 a un 30 % más, son más eficientes dentro del mismo ambiente y nutrición que los demás animales. Es por ello que “si el ganadero vende normalmente por registro, por fenotipo, por estado físico del animal o por apariencia, con los resultados de esta investigación el ganadero podrá ofrecer un plus, con un certificado que avale que tiene el gen Leptina mutado positivo, es decir que es un animal que va a tener más producción” Este proyecto lleva año y medio y en tres meses aproximadamente se tendrán más resultados, se espera analizar los hatos ganaderos de la parte central de Chiapas, aunque el proyecto pretende cubrir todo el estado.