A nuestros Lectores
Nada puede hacerse para evitar el cambio climático. Ya está aquí. Aún hay discrepancias sobre sus causas exactas, pero el hecho es que el clima ha cambiado y todo indica que lo seguirá haciendo. En México tenemos a la mano tres pruebas contundentes recabadas este 2011 que termina: la continuación por quinto año consecutivo de las inundaciones en el sureste; las heladas de septiembre en el centro-norte y las de febrero en el noroeste, de las que ni los más ancianos recuerdan antecedente, y la prolongación de una sequía que ya se considera la peor en cuando menos medio siglo, si no es que en 70 años, como afirman algunos. En Durango, aun antes de comenzar el invierno, ya se registraban temperaturas de 22 grados bajo cero, al tiempo que muchas comunidades en ese y otros estados ya habían agotado sus reservas de agua para el propio consumo humano.







