Pese a que aún no se ha erradicado la plaga del gusano barrenador del ganado —declarada en noviembre de 2024 y que derivó en el cierre de la frontera sur de Estados Unidos para la importación de ganado en pie—, el trabajo decidido de los ganaderos mexicanos ha comenzado a rendir frutos. Gracias a las gestiones y acompañamiento del SENASICA y la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG), en un diálogo directo con el USDA y APHIS de Estados Unidos —así como a una importante inversión en infraestructura sanitaria—, se logró satisfacer las exigencias de las autoridades norteamericanas para el restablecimiento del comercio. Este avance, sin embargo, permanece condicionado al cumplimiento estricto del Plan de Acción Conjunto. Factores como la baja disponibilidad del hato en el país vecino (la más baja en 70 años) y el consecuente incremento en los precios de productos cárnicos como la carne molida, favorecieron esta decisión que representa un respiro fundamental para la ganadería mexicana de exportación.